miércoles, 19 de abril de 2017

OCTAVILLAS DE LA CAÑA




                         Hablan la brisa y la sal,                   
el  sol se pone el pijama,
las nubes cantan la nana
y orgulloso duerme el mar,
brilla intenso el horizonte
mientras la vida se acama,
y en las laderas del monte
sueñan hojas en la ramas.

La caña brega lozana,
le ofrece su amor la barca,
espera fiel a la marca
con su paciencia espartana.
Tensa el sedal con donaire
anclada inverna y verana
se siente amiga del aire
y del puerto capitana.

Chus Castro (19/04/2017)