viernes, 20 de noviembre de 2015

¿NO A LA GUERRA? SÍ, PERO....

Sé que lo que voy a decir es poco recomendable. No mola mucho como se dice ahora.
Sé que la violencia es deleznable, que no conduce a nada y que nadie tiene el derecho de imponer a nadie sus ideas, y menos por la fuerza.

Sé que lo que se lleva es decir:”estoy en contra de todo tipo de violencia”  “no a la guerra” “todas las guerras son malas””yo quiero un mundo en paz””haz el amor no la guerra”…
Pero son frases para quedar bien. 
Son frases socialmente correctas y aunque en esencia las comparto (más bien me gustaría compartirlas), si soy honrado conmigo mismo, la realidad me arrastra, aunque no quiera, a otro tipo de afirmaciones.

La guerra de un pueblo en defensa de su territorio es legítima y necesaria.
La violencia desatada para librase de la esclavitud de un opresor está más que justificada.
Si alguien quitara el pan a mis hijos y los viera morirse de  hambre cogería un cuchillo y atracaría a alguien en una esquina.
Si un ejército, sin saber porque, bombardeara mi casa acabando con mi familia, a lo mejor me inmolaba.
La revolución cruenta o incruenta de un pueblo para acabar con un dictador es recomendable.
La autodefensa es un derecho y en todas las guerras hay malos y buenos, hay alguien que ataca y alguien que se defiende.
Si para ser libre y que me respeten, tengo que ser violento, lo seré.

Amo la vida, amo la paz, abogo por la no violencia, grito “no a la guerra” pero no a cualquier precio.

¡No a la guerra gratuita movida por fanatismos o intereses económicos!
¡No a la guerra de los poderosos, que por serlo, machacan al más débil!
¡No a la guerra imperialista y expansiva!
¡No a la guerra desatada para mantener el poder a cualquier precio!
¡No a la guerra que persigue el genocidio de un pueblo!
¡No a la sublevación fascista!
¡No al uso del terrorismo como arma de guerra!

¡NO a la guerra! ¡NO a la violencia! Pero…


Toda persona tiene derecho a defender su vida y su libertad de la forma que pueda o considere oportuno.