miércoles, 27 de mayo de 2015

CARTA ABIERTA AL PUEBLO SAHARAHUI

“Le dije a Mueina Chejatu que sentía envidia por el pueblo saharaui”

No sé que habrá pensado de mí. La verdad no tuve tiempo de explicarme y realmente, dicho así, suena como la frase de un snob que está harto de comer caviar al borde de su piscina.

Mis disculpas a Mueina y al pueblo saharaui por el que siento un profundo respeto y admiración.

Yo vivo en un mundo libre. Abro el grifo cuando quiero beber agua. Vivo como quiero y no me falta de nada. Quiero decir materialmente de nada. Desearía que todos los españoles y saharauis pudieran decir lo mismo.

“Nadie tiene derecho  hacer lo que “el mundo civilizado” ha hecho con vosotros”

Yo nací en el 56 y el dictador murió en el 75. Nada comparable con lo vuestro, pero sé lo que es tener que estar callado y correr para que no te cojan y te “den de hostias”, con perdón, en la comisería.

A pesar de todo cantábamos a escondidas. Escuchábamos a los poetas que recitaban desde el exilio. Íbamos a apoyar a los cantautores hasta que nos desalojaba la policía.Nuestras vidas estaban llenas de ilusión. Nuestra caja de Pandora, en fin, estaba llena de vida.

“Sabíamos claramente quién era el enemigo”

            No dejo de encontrar cierto paralelismo. Salvando profundas diferencias, claro está. Yo no vivía como podía en el desierto, expulsado de mi tierra.

            Mi mundo cambio en el 75 y desde entonces soy libre. Cosa que vosotros no podéis decir y creo, muy a mi pesar, que si algún día lo conseguís, ese día no está cerca todavía. 

          Por desgracia “el mundo civilizado”, España a la cabeza, os contempla como un “daño colateral”, “un mal menor” que hay que sacrificar en aras del bien, su bien, común.

            Aquí comemos mucho pescado. Nuestros pescadores sacan 1 euro por un kilo de pescado que se vende a 7 euros. Son ellos los que van a pescar a los caladeros que los marroquíes os quitaron.  
Los hijos de nuestros agricultores abandonan el campo porque no da para comer. Son ellos los que compran, a precio de oro, los abonos que se hacen con los fosfatos de las minas que os robaron.

Pobres contra pobres, sin saberlo, enfrentados y en medio el Sistema sacando su tajada, tirando de ambos lados.

Saharauis ------------ sistema capitalista --------- Pescadores y agricultores españoles


            Por desgracia, digo, lejos de preocuparse por vuestra injusta situación, se les llena la boca, presumiendo de la, cada vez mejor, relación hispano-marroquí. Para ellos, queridos amigos, lamentablemente, no existís.

“Seguro que si el Che Guevara viviera os haría una larga visita”

            A pesar de todo, y es aquí donde empieza mi sana envidia, tenéis algo que nosotros, vuestros carceleros, hemos perdido.

Tenéis un  espíritu que os une. Un alma que todavía ríe aunque se desparrame por una tierra de arena y piedras. Escucháis a vuestros poetas que os llenan de vida y os dan fuerza para seguir. Tenéis vuestro Shangri-La. Vuestros niños ríen firmemente enraizados en una tierra que sienten como suya y por la que luchan cada día.

            Los nuestros, tristemente, flotan el aire porque el cemento les impide echar raíces.Lloran si les quitan un juguete. Insultan y no respetan a los”grandes”. Su única preocupación es ganar dinero para poder comprar. Y, lamentablemente, la poca tierra que ven la utilizan para escupir.

Hoy, como cada mañana, pongo la radio:

·         15 millones de españoles en riesgo de pobreza.
·         24 % de paro. Sobre todo de jóvenes que no encuentran como empezar su vida.
·         15 % de las familias de Cantabria no llega a fin de mes.
·      35 % de familias de Cantabria no pueden hacer frente a un imprevisto (Un accidente, la rotura de la calefacción el que la puede pagar, una enfermedad grave, el cuidado de “un grande” como vosotros llamáis a nuestros abuelos.
·         Israel ataca la Franja de Gaza.
·         Un Hombre atraca  una sucursal Bancaria.

           Cada día desayuno con noticias como estas. Creedme. Ellos están peor que vosotros.


Ellos no tienen esperanza.
Ellos están esclavizados por el peor de los dictadores: EL DINERO

         Dice Gabriel, mi buen amigo, que buscáis la creación de bibliotecas. Eso quiere decir que coméis todos los días.


 Aquí hay madres que no tienen comida para sus hijos y tienen que mendigarla cada día. 
¿Hay algo más terrible?

            Como veis, no todo el monte es orégano. Apreciar lo que tenéis y que ningún marroquí os puede quitar. Vuestra caja de Pandora estará machacada, pero está llena. La nuestra brilla como el sol, pero está vacía. Pero la de muchas familias españolas esta machacada y además está vacía.

            Respecto a vuestra situación os animo en vuestra lucha y como diría el Che:

“Hacia la victoria siempre. Victoria o muerte”

            Yo también soy un poeta.  “De los que toman partido, partido hasta mancharse”como decía Grabiel Celaya (Un poeta de los de antes).Por desgracia la poesía resultó no ser “un arma cargada de futuro” y se convirtió en “un lujo cultural para los neutrales que se desentienden y evaden”.

           Una de mis últimas poesías (la podéis ver en mi blog CIBERCHUS BLOGSPOT) denuncia los desahucios (sabéis que aquí, en “el mundo civilizado” se echa a la gente de sus casas por no pagar al banco que les prestó el dinero para comprarlas). Otra habla del terrorismo de la yihad, otras de la guerra... y de vez en cuando  a mi alma llega un bonito sentimiento que se dispara en una alegre poesía.

           Este es uno de esos momentos. Así que os dejo con la poesía que me ha inspirado esta bonita tarde que he pasado escuchando a Mueina y a Fernando Llorente.

Se la dedico a los que,desde hoy, siento como amigos: los poetas saharauis.

“Vuestra poesía se eleva en el aire llena de vida, la mía se pierde en el asfalto”

Hoy mi luna, es luna sahajariana
y mis pies se enredan en la arena.
Hoy mi alma se enraíza con la vuestra
y mi verso, de alegría, se enajena.

Hoy sé, que creciendo entre las piedras,
encuentra su paz y su luz, la poesía.
Es mi noche, de estrellas, menos noche
y mañana nueva luz tendrá mi día.

No dejéis de cantar en el desierto.
Vuestro pueblo perdería la cordura.
Bendito sea el verso y la palabra,
que es lanza, que es fe, que es armadura.

Ese muro, que es muro de silencio,
que no sea ataúd de la esperanza.
Hoy en España algo está cambiando
y se acercan tiempos de bonanza.

Seguid en paz hermanos del desierto
que algún día llegará por fin la aurora.
Mientras tanto gritemos a los sordos:
"Estoy aquí, sigo luchando por mi ahora"

Maldigo, desde aquí, a este mundo mío
que se arrulla entre los brazos de lo injusto.

¡Ojala! Esto cambie algún día.

Hasta entonces sigamos a lo nuestro
mis queridos poetas Saharauis.

CIBERCHUS 27/05/2015