sábado, 29 de julio de 2017

¡LA VIDA ES BELLA!



No me aturden los dulces efluvios del pasado,
ni me abruma el impávido aroma del futuro,
me arrulla el devenir, muchas veces inseguro,
de disfrutar de un ahora vivo y apasionado.

No me pierdo en mil ciegas preguntas sobre mi hado,
ni se moja mi pluma en un frasco de cianuro,
me dejo arder en un océano bravo y puro,
y me ciega un fresco resplandor ilusionado.

Tan solo así, mi humilde silueta reverbera
y mi preocupado existir haya un motivo,
para seguir pisando la senda verdadera.

No quiero bajar de este desbocado tiovivo,
así mi triste invierno se vuelve primavera,
y en cada apreciado palpitar me siento vivo.


El SONETO ALEJANDRINO es el que se escribe con versos de 14 sílabas