miércoles, 13 de julio de 2016

SOBRE LA POLÉMICA CON LOS ANIMALISTAS

Acabo de ver en las noticias de Tele 5, cuatro o cinco twist de cuatro o cinco descerebrados desbarrando sobre la muerte de un torero. Pongo en duda que estos señores sean verdaderos animalistas (de carnet) porque una persona que sufre por el maltrato animal, tiene la suficiente sensibilidad como para no alegrarse de la muerte de un ser humano, sea quien sea.

Puedo entender que a muchos esta muerte les sea indiferente. A mí, personalmente, la muerte  de un torero, un alpinista, un motorista, un piloto de Fórmula 1 y, en general, de todo aquel que elige libremente exponerse a la misma, no me da ninguna pena.

Vaya por delante que yo no soy animalista, pero creo que la vida de un animal merece un respeto, como la de una planta o como la de cualquier ser vivo de la madre tierra. Vaya por delante que creo que defender a los animales es un acto bueno en sí. Vaya por delante que creo que el respeto a los animales debe estar en el curriculum escolar, y que educando en ese respeto, se está sembrando el respeto a las personas. Vaya por delante que creo en el  inalienable  derecho de cada persona a escoger sus objetivos de vida. Y vaya por delante que tengo una amiga animalista que me merece todo el respeto del mundo.

Pero encuentro ciertos aspectos, que huyendo de radicalismos, pueden sembrar algunas dudas y pueden ser objeto de análisis.

No entiendo que los “antitaurinos” , no sean “antimataderos”, anti matanzas del cerdo. anti-pesca o que no sean todos vegetarianos.
El sufrimiento de un animal en muchos mataderos o el de un cerdo desangrándose vivo en cualquier pueblo de España es comparable al del toro en la plaza, con un agravante, ni en el matadero, ni el pueblo, se pueden defender.

La situación en que quedarán muchas familias que viven de la tauromaquia si se suprimen las corridas de toros también debe ser un punto a valorar, creo yo.

A mí no me gustan las corridas de toros, pero si tengo que escoger entre la vida del toro y la familia de un banderillero, lo tengo claro. Como también tengo claro que habiendo tantos niños esclavizados o pasando hambre, tantas niñas explotadas, tantos sin techo, tantos refugiados, tantas personas en el mundo que necesitan mi ayuda, el dedicarme a defender a los animales, me parece baladí.

La violencia gratuita hacia los animales por parte de sus dueños o las “barrabasadas” tradicionales que se hacen con los animales en algunos pueblos son, por supuesto, totalmente deleznables.

Pero volviendo al origen de estas palabras. Estoy seguro que la gran mayoría de animalistas están en contra de las declaraciones de estos descerebrados y que habrá muchos más twist de verdaderos animalistas afeando estas posturas, que Tele 5 omite conscientemente.
Como siempre, el Sistema manipula, y lo que le interesa es lanzar un mensaje de que todos los animalistas son así. Y, lamentablemente, gran parte de la masa borreguil se acostará esta noche pensando:“desde luego, estos animalistas no tienen alma o ¿Qué?” (Objetivo cumplido).

Sinceramente, no puedo dejar de sentir que toda esta sana gente podría volcar su energía en defender los derechos humanos y luchar contra la desigualdad de este injusto mundo, que falta hace.

No quiero que mis palabras creen polémica, no la comparto, pero respeto vuestra opción y repito, yo no me trago lo que el Sistema me quiere dictar.
Descerebrados los hay en todas partes: en la derecha, en la izquierda, en la iglesia, en el deporte, en cualquier movimiento o tendencia. Bien es cierto que unos lugares más que en otros, pero haberlos, hay los.
                                                                Chus Castro 12/07/2016