sábado, 12 de marzo de 2016

NADIE PIDE EN LA CALLE POR GUSTO

Ayer he vuelto a hablar con Marta.Donde siempre, a las puertas del centro comercial. Hacía dos meses que no la veía. Pensé que su situación se había solucionado,pero no, ha estado estado ingresada en el hospital. Una mala caída. Es abuela. Nos dimos un largo abrazo (los dos lo necesitábamos). Entró detrás de mi en el centro comercial. Me extendió su mano llena de calderilla. Quería comprar flores para mis hijas. Todavía golpean en mi mente sus palabras, me hacen llorar: "Yo me quiero morir.Para vivir así, prefiero volver a mi tierra y morir". ¡¡¡¡Puto Sistema!!!!
MENDIGOS
La lluvia resbala en sus cristales.
Su silueta,
se ahoga en un rincón.
vendiendo su angustia.
Mendigan en casa ajena.
Su vergüenza,
les exilia en una esquina
implorando ayuda.
Les oímos,
pero no les escuchamos.
El frío restaña sus heridas.
Su dignidad,
se arrastra por la acera,
exponiendo su cruda realidad.
La injusticia machaca su existencia.
Su mano,
tiembla en el aire,
reclamando un troza de dicha.
Les miramos
pero no les vemos.
Necesitan el amor que les ignora,
las monedas que te sobran,
el calor de unas palabras
que les devuelvan la vida.
Solo quieren una intención,
una “pa hoy”, un gesto,
un sentir, una esperanza
que no se escurra entre sus dedos.
Mendigos,
daños colaterales
de una sociedad enferma.
Chus Castro (12/03/2016)