martes, 8 de septiembre de 2015

LA CADENA


Ayer, rebuscando en viejas carpetas, encontré esta poesía.La escribí en 1980, pero al leerla me di cuenta que podría haberla escrito cualquier día de estos.Es más, creo que el monstruo, lejos de envejecer, está cada día más fuerte.


¡No te relajes!
¡El monstruo acecha!

El terrible monstruo que come palomas
mientras se lustra sus brillantes zapatos,
la dulce sonrisa que ahoga ilusiones
mientras te acaricia con suaves bofetadas,
se quiere nutrir de ti.

¡Lucha, amigo!!

Contra el sueño fácil que te quiere
cortar las ramas.
Contra el árbol de cien pisos
que te arrulla con sus suaves manos

¡No te duermas compañero!

 Despertarás en un sillón  de amables clavos
que te cantarán “El claro de Luna”.

¡Coge el pájaro de fuego
antes de que te queme por dentro!

¡No te tumbes!
 O caerá sobre ti una nube de espantosa comodidad azul.

¡Grita hasta ensordecerle!
¡No le des tregua!
O el vampiro de colores te tenderá cortésmente
una mano teñida de “ya te tengo”.

La cadena de cristal
se mueve serpenteante
sobre tu cuello.

¡No te dejes sorprender!

¡Rómpela!
CIBERCHUS (26/08/1980)